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La mesianidad de Jesús
En el atrio del Templo de Jerusalén, el martes anterior a su Pasión, Jesús interroga a los fariseos sobre la identidad del Mesías. Al citar el Salmo 110, revela que el Mesías es a la vez Hijo de David según la carne y Señor eterno según su divinidad, y deja confundidos a sus adversarios, que se quedan sin respuesta. Una afirmación cristológica fundamental sobre la doble naturaleza de Jesús.
Marcos 12.38-40 (Reina-Valera 1909) :Y les decía en su doctrina: Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas,Y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;Que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor juicio.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org